Indicaciones y contraindicaciones

La supresión del Desarreglo Intervertebral Menor del Atlas está especialmente indicada para mejorar la calidad de vida de las personas. Durante los 19 años de investigación que ha adelantado AtlasPROfilax® Academy of Switzerland en conjunto con prestigiosos centros radiológicos de Europa, como el mRI de Alemania, y con base en la experiencia de los Atlasprofs® (especialistas en AtlasPROfilax®), es posible recomendar este método para los siguientes casos:

  • Personas aquejadas de histéresis fascial, es decir, estrés crónico de las fibras colágenas y los proteoglicanos. Esto es fácilmente observable al tacto de ciertos grupos musculares en personas con trastornos reumáticos.
  • Un gran abanico de algias. Las más relevantes y que obtienen mejor resultado con la supresión del Desarreglo Intervertebral Menor del Atlas son: Cervicalgia (dolor de cuello), omalgia (dolor de hombro), tortícolis (distonía del esternocleidomastoideo), lumbalgia (dolor lumbar), coccigodinia (dolor del coxis) – siempre que no sea causado por la anteroflexión del coxis – y talalgia (dolor del talón) – en especial sí es consecuencia de una fascitis plantar.
  • El dolor crónico de carácter no maligno que haya sido tratado sin éxito con otros métodos (Métodos médicos: Fisiatría, rehabilitación, terapia neural, acupuntura, etc. / Métodos no médicos: Homeopatía, osteopatía, quiromasaje, naturopatía, etc.).
  • Propensos a rigidez muscular y articular cuyos tejidos se alteran y responden mal ante el estiramiento. Esto es muy frecuente en quienes presentan Trastornos de Trauma Acumulativo, que han desarrollado sus lesiones musculoesqueléticas como consecuencia del desarrollo normal de su trabajo: p.e. Esfuerzos repetitivos, puestos no ergonómicos de trabajo, vibración de las herramientas de trabajo, exposición a cambios bruscos de temperatura, levantamiento permanente de pesos. Por lo general, la debilidad muscular, el dolor, la rigidez, el ardor, la sensibilidad, el hormigueo y el adormecimiento suelen mejorar dependiendo del tipo y grado de trauma.
  • Todas aquellas aberraciones de la postura que producen inhibición de los músculos fásicos y acortamientos de los músculos posturales. Entre ellas: Escoliosis funcional (no neuropática ni metabólica), hipercifosis (no Scheuermann) e hiperlordosis lumbar.
  • Contracturas sostenidas en el tiempo y que no ceden ante masaje o terapia física.
  • Personas con puntos gatillo que afecten principalmente cabeza, cervicales y extremidades superiores. P.e. Dolores en ojos, mandíbula, suturas craneales (frontal, parietal, temporal, occipital), cuello (parte posterior), omalgia (dolor de hombro), dolores móviles en músculos de los brazos (deltoides, bíceps, supinador, etc.).
  • Síndromes producto del estrés (también conocidos como Enfermedades de Adaptación) que se manifiesten a nivel digestivo, urológico, articular, muscular y/o dentario que estén recibiendo tratamiento médico y utilicen el método AtlasPROfilax® como complemento al mismo. Las que mejor responden son: Gastritis, colon irritable, enuresis en niños, vejiga hiperactiva por descenso, dolores articulares difusos, fibromialgia y bruxismo, p.e.
  • Los que presenten dificultades en la realización de actividades sencillas tales como subir o bajar gradas, levantar los brazos, girarse en la cama, levantarse de una silla, caminar, peinarse y/o cargar objetos. Con mucha frecuencia, la ejecución de estas actividades mejora significativamente después de la supresión del Desarreglo Intervertebral Menor del Atlas siempre que el origen de dichas dificultades no sea metabólico (Hipotiroidismo, Sjörgen, osteoporosis, insuficiencia suprarrenal, etc.)
  • Quienes han sufrido en el pasado un accidente automovilístico con latigazo cervical y que desde entonces, presenten problemas para conciliar el sueño, dolores difusos y trastornos del humor.
  • Personas que trabajen muchas horas frente a un ordenador y como consecuencia de ello, estén aquejadas de dolor de nuca, espalda y lumbares.
  • Los que tengan el “diagnóstico” de Fibromialgia. A pesar de que hoy día no hay un consenso sobre esta cuestión porque muchos médicos insisten en que la Fibromialgia es más un desorden psiquiátrico que físico, para muchas de las terapias naturales es un hecho de que las personas con Fibromialgia tienen una alteración muy importante del equilibrio mio-teno-perióstico y que por tanto, éste se manifiesta con dolores semiarticulares, puntos gatillo, fatiga, depresión y trastornos del sueño, entre otros. El aporte más notable de suprimir el Desarreglo Intervertebral Menor del Atlas es incidir positivamente en el restablecimiento del equilibrio en la nocicepción (recepción nerviosa de las señales del dolor) para desensibilizar todas aquellas estructuras fasciales y musculares que se encuentran hiperestimuladas. Esto aporta vitalidad, energía, mayor flexibilidad y menor rigidez muscular-articular.
  • Desórdenes osteomusculares que no son fácilmente diagnosticados por su sintomatología camaleónica.
  • Cefaleas cervicogénicas (de origen cervical) que se desatan especialmente al realizar movimientos del cuello y al mantener por mucho tiempo una misma postura. Esta cefalea se caracteriza también por la hipersensibilidad muscular cervical y por la restricción de la movilidad articular.
  • Cefalea tensional que no es más que el resultado de la tensión y contracción de los músculos del cuello y el cuero cabelludo. Esto puede generarse como respuesta al estrés, la ansiedad o la depresión. A pesar de que hay un componente psicológico importante en este tipo de cefalea, la supresión del Síndrome de Compresión Condílea Occipital puede ser muy beneficioso porque libera las inserciones musculares que se encuentran implicadas en este tipo de trastorno.
  • Migraña que no tenga origen digestivo (colon espástico, hipoglicemia, etc.), hormonal (menstruación, menopausia) o que no sea secundaria a tumores cerebrales, meningitis o trauma cráneo-encefálico. La intensidad de las crisis migrañosas disminuye notablemente después de la supresión del Desarreglo Intervertebral Menor del Atlas. La frecuencia con que se presentan también varía, siendo cada vez más espaciadas las crisis. Ello no impide que la persona continúe en tratamiento por su neurólogo de cabecera.
  • Quienes sientan dificultad para sostener su cabeza y sientan un gran peso en su cuello y trapecios. A pesar de que esto puede ser un síntoma de multitud de patologías, es muy interesante el papel que juega el centro de gravedad del cráneo en la musculatura cervical. De verse alterado,  los cuatro planos musculares del cuello suelen verse afectados e hiperestimulados. El restablecimiento del centro de gravedad craneal se desplaza hacia las cervicales disminuyendo así el hiperestímulo.
  • Aquellos que presentan mareo con los cambios de posición (mareo ortostático), vértigo cervical (inducido por contracturas), problemas de coordinación y equilibrio.
  • Personas con Síndrome de Fatiga Crónica o Encefalomielitis Miálgica, a quienes se les haya descartado Síndrome de Cushing, Tiroiditis Autoinmune, Epstein-Barr, Lupis, Polimiositis y Miastenia Gravis. En general, los trastornos del sueño, dolores musculares-articulares y los problemas neurocognitivos (pérdida de concentración y memoria) tienden a mejorar progresivamente una vez se ha suprimido la Desviación Cráneo-Caudal del Atlas. Esto gracias a la liberación de las arterias vertebrales que redunda en una mejor oxigenación al cerebro.
  • Afectados por hernia discal: la charnela lumbo-sacra es la compensación mecánica de la charnela cráneo-cervical. Las fuerzas mecánicas de compresión sobre los discos se incrementan de haber mala postura, que normalmente viene acompañada de debilidad de los músculos abdominales. Sin ser ésta la única explicación de la hernia lumbar, con frecuencia, los desarreglos intervertebrales menores se compensan unos con otros y en este caso, el Desarreglo Intervertebral Menor del Atlas suele derivar en desajustes de la columna lumbar, especialmente, la lumbosacra, aumentando las posibilidades de hernia discal. De aplicarse preventivamente el método AtlasPROfilax®, las sobrecargas sobre los discos suelen retornar al equilibrio antes de degenerar el disco. De aplicarse una vez el disco se ha herniado, el método AtlasPROfilax® puede jugar un papel importante en la disminución del dolor radicular y la calidad de vida (aumento de la movilidad y la flexibilidad, reequilibrio fascial toraco-lumbar, mejoría del metabolismo de los oligoelementos).

Aunque no hay contraindicaciones conocidas para la aplicación del método AtlasPROfilax®, hay una condición especial bajo la cual no se realiza la técnica:

  • Embarazo. No sería ético realizar un doble ciego del método con mujeres gestantes porque aunque teóricamente, no hay probabilidad de daños - en la medida que los seres humanos somos autopoiéticos - la reacción que pueda producirse en el feto no es fácilmente calculable. Por tal razón, AtlasPROfilax® Academy of Switzerland no ha considerado conveniente adelantar investigaciones en este ámbito. Muy probablemente la terapia AtlasPROfilax® no entraña ningún problema teratogénico que pueda inducir amenaza de aborto o similar. Sin embargo, y por un tema puramente legal, preventivo y por prudencia, no solemos aplicar la terapia a embarazadas.