El Atlas y el cuerpo humano

Igual que el manubrio de una bicicleta o el volante de un coche, el Atlas es el encargado de absorber todo el peso de la cabeza y distribuirlo hacia abajo a lo largo de la columna, afectando indirectamente también la posición de hombros, cadera, rodillas, tobillos y el apoyo de los pies.

Si el Atlas está en una posición correcta, la postura del cuerpo y el equilibrio mecanico entre sus partes (columna, cabeza, brazos, cadera, piernas, rodillas, tobillos y pies) tenderá a ser harmonioso y bien balanceado. 

Si, por el contrario, el Atlas se encuentra mal articulado con la base del cráneo y sufre un imbalance mecánico, el resto del cuerpo absorberá dicha distorsión mecánica, creando problemas esqueléticos, posturales, articulares y musculares.

Además, el Atlas se encuentra en una posición vital comunicando el buen flujo nervioso y vascular entre el cerebro y el resto del cuerpo. Una disfunción mecánica a nivel del Atlas puede también alterar el normal funcionamiento del sistma nervioso y del riego sanguíneo dando lugar a problemas como migrañas, dolores de cabeza así como disfunciones múltiples del sistema nervioso y neuro-muscular.