DIM del Atlas y bruxismo

La lesión C0-C1, también llamada mal ángulo de rotación del Atlas o Desarreglo Intervetrebal Menor del Atlas (DIM) conlleva, como hemos visto en el apartado anterior, un Síndrome de Compresión Condílea propiciando un desarreglo funcionado del equilibrio natural del complejo ATM, la base del Cráneo y las cervicales altas.

Dicha disfunción mecánica se traslada en forma de atrofia a músculos tales como el pterigoideo lateral, el digástrico y el estilohioideo, entre otros, distorsionando mecánica y dinámica de la articulación temporo-mandibular .

Como hemos visto, la cantidad de propioceptores de los músculos cortos de la nuca, envían señales distorsionadas al tálamo debido a la lesión del Atlas. El espacio suboccipital se suele acortar por la hipertrofia de dichos músculos dando como resultado el Síndrome Sperior Cruzado. 

El Síndrome Superior Cruzado implica una hiperactividad e hipotono del los músculos masticatorios y cervicales (anteriores y posteriores). El problema no se circunscribe a la mecánica alterada sino que suele haber una afectación neurovascular que afecta al árbol vascular de la duramadre a la altura cráneo-cervical propiciando un Síndrome Irritatorio de la musculatura masticatoria y cervical lateral, que termina por alterar el correcto juego articular de la ATM. 
El incremento de tensión sobre la ATM hipersensibiliza las vías del dolor (jaquecas, omalgia, cefalea tensional, etc.).

Parte de los sistemas arteriales de riego de la duramadre suelen verse "prensadas" por el desarreglo mecánico de la unión cráneo-espinal. El resultado es una mala irrigación a nivel de C3 vértebra que contacta con el hioides a través del ligamento estilohioideo, afectándose los huesos temporales y el hioides. Esta retroalimentación negativa redunda en un aumento aún mayor de la musculatura Temporo-Mandibular.

La excesiva cantidad de fribroblastos en el tejido conectivo genera un acortamiento de los músculos casi que a la mitad, afectando la matriz extracelular y el estroma, produciendo un exceso de tensión en el hueso y en la ATM, además de todas las esructuras músculo-esqueléticas circundantes. El mecanismo de defensa del cuerpo para aliviar esa tensión es un movimiento involuntario de la mandíbula originando bruxismo o rechinar de dientes.

Este  mecanismo de defensa al ataque de fibroblastos que están sufriendo los músculos como consecuencia de la irritación del estilomandibular es producto no sólo de la descompensación entre ambas cadenas musculares posteriores. El círculo vicioso que el DIM del Atlas produce y perpetúa mecánicamente en la musculatura suboccipital, afectando más aún las cadenas posteriores y anteriores y trasladando el problema a los músculos laterales, está muy a menudo en la raíz del problema .

La corrección del DIM con AtlasPROfilax® rompe el círculo vicioso mecánico entre posición del Atlas y musculatura suboccipital, liberando y regulando así las cadenas posterior y anterior del cuello, descargando a su vez a los músculos laterales del exceso de tensión, desinterferiéndo el tálamo y las señales distorsionadas, ayudando a la reducción de fibroblastos y rehabilitación natural de los músculos mejorando la síntesis de colágeno y glucosaminoglucanos.

Todo ello incide positivamente en el bruxismo estructural, eliminándolo o reduciéndolo en muchos casos.

Sin embargo, en personas con largo tiempo de exposición a bruxismo, la acumulación de fibroblastos y la deformación viscoelástica de tejidos por hipoxia e hipertono crónicos, es recomendable realizar terapias de rehabilitación maxilofacial para devolver al conjunto osteomuscular y articular unas funciones normalizadas. Ciertas técnicas osteopáticas como la inducción miofascial y otras técnicas kinesiológicas específicas  (Chaitow, DeLany, Rocabado, Pilat) para la rehabilitación y el tratamiento de disfunciones de la ATM no sólo serán más necesarias que nunca sino que, eliminado el DIM del Atlas, reducirán drásticamente el índice de recidivas, aumentará el éxito global de los resultados y acortará los tiempos de tratamiento.

El bruxismo de origen emocional o psicológico tiene que ver con eventos traumáticos, especialmente en la niñez, muy a menudo relacionados con padres muy autoritarios o maltratadores. La persona reprime la rabia acumulándola en la zona de la mandíbula.

Ese tipo de bruxismo depende del estado emocional y de las suprarrenales junto con el eje del estrés (HHS). En ciertas mujeres con transtornos hormonales y problemas ováricos también se ha hallado una alta incidencia. Si bien AtlasPROfilax® mejora en algunos casos el estrés y parte del temperamento por desinterferencia del sistema nervioso e incluso puede producir profundos cambios emocionales con el revivir y la sanación de traumas psicológicos antiguos, ello no sucede en todos los casos. Por ese motivo, si el origen del bruxismo es emocional, psicológico u hormonal, la incidencia de AtlasPROfilax® en su mejoría será baja o muy baja. El bruxismo estructural o funcional está relacionado con la longitud o viscoelasticidad de los músculos tanto en la cadena anterior como posterior. La cadena anterior y posterior en el cuello se utilizan mucho por el movimiento cefálico. Dicha musculatura se ve sometida a tanto trabajo y solicitación que alguna de las dos cadenas tiende a alterarse antes que la otra, siendo normalmente el DIM del Atlas la alteración mecánica principal. En las personas que bruxan se suele comprometer primero la cadena muscular anterior (similar a lo que ocurre con la rectificación cervical) sufriendo de hipertonicidad. El largo del cuello, los rectos laterales, el digástrico y el milohioideo suelen tener en estos casos un exceso de tono en la zona anterior. 

  • Músculo digástrico (relieve en azul)

Debido a que el digástrico también se inserta en las apófisis transversas del Atlas, esa zona posterior no va a estar hipertónica, sino que repercutirá en la cadena anterior.

Un estudio realizado de 2008 a 2010 en más de 600 cadáveres en la Facultad de Medicina de la Universidad Alemana de Göttingen, halló un porcentaje cercano al 100% de marcada asimetría en los músculos digástrico. A pesar de que el estudio sólo se centró en las asimetrías del digástrico sin reparar en la causa de dicha anormalidad, sabemos que una malrotación del Atlas tenderá a romper la simetría de dichos músculos, pues sus inserciones también están en la propia vértebra C1.  

Debido a la alteración mecánica del Atlas, las inserciones musculares se inflaman permanentemente y suelen tornar la morfología de la inserción en “nodular”.
Debido  a que ambas cadenas musculares se compensan, al existir un hipertono en exceso  de la cadena anterior, la cadena posterior se debilita. Por ese motivo hay restricciones en la flexión ,extensión y rotación de la cabeza. El Dr. Arno Morgenstern, médico traumatólogo alemán, especializado en el manejo manual del dolor y en AtlasPROfilax® observó en un pequeño estudio piloto las marcadas limitaciones asimétricas en la movilidad del cuello. El estudio demostró que la corrección del Atlas con AtlasPROfilax® tenía una incidencia del 100% en la mejoría multidireccional de movilidad del cuello: en anteroflexión, retroflexión, lateroflexión y rotación bilaterales (ver estudio en español).

Le persistencia de un DIM C0-C1 propicia un exceso de tono en la musculatura suboccipital de C0 a C2. Este exceso de tono sumado al de la cadena anterior, hace que todos los músculos laterales del cuello (el platismo, los rectos laterales, los elevadores) comprometan especialmente el ligamento estilomandibular. El compromiso de este ligamento tiende a producir inflamación e irritación.Dicho estado permanente hace que las fibras nerviosas transmitan señales nociceptivas y propioceptivas erróneas a la médula creando una distorsión general en la posición de la cabeza y posición de la mandíbula.

Las señales nociceptivas distorsionadas que viajan a través del tálamo hacia los centros superiores y la formación reticular -y en menor grado la amígdala- abocan al cerebro a  liberar gran cantidad de células de ataque generando fibroblastos en los maseteros y en pterigoideos que son músculos con alta solicitación (por el habla, p.ej.).

Caso de bruxismo tratado con AtlasPROfilax®